A mi derecha e izquierda se encontraba todo el grupo apurando sus últimos momentos de calor en un bar lugareño mientras terminábamos con las últimas gotas de café de nuestras tazas. Allí podía ver al veloz David, al maratoniano Sierra, al gran Juli, al sufridor Javi el mecánico, a la incombustible Pilar, a nuestro papá Noel favorito llamado Marcos, a nuestro "legía" particular Capi, a nuestro reportero gráfico Chupikm y también como nerviosos adolescentes ante su debut en la distancia teníamos a los esprinters Juanqui y Jose, y al superclase Oscar. Después de racanear todos los minutos que pudimos al fríodentro de nuestros vehículos, nos decidimos a salir en grupo para acompañar amiccionar al gran Juli ¿TODOS? ¡¡TODOS, NO!! la incombustible Pilar se mantuvoalejada unos metros por aquello del que dirán, aunque una vez el gran Juli huboescurrido sus últimas gotas contra los arbustos, nos dirigimos alegrementehacia la salida con el fin de iniciar una nueva aventura que poder contar losviernes por la tarde en el local de nuestra Asociación, delante de un buenplato de jamón con queso y una espumosa y refrescante jarra de cerveza. En la salida nos encontramos con Raúl (el hermano de papáNoel) y mientras departíamos amigablemente con él sonó el pistoletazo de salida,nuestro lactato se puso al 100% y empezamos a correr desbocados entre lamultitud. La carrera en si es rápida de contar, David salió por delante y nuncamás se supo nada de él, salvo que parece ser que los africanos tuvieron quehacerle un hueco en uno de los grupos punteros. El superclase de Oscar corriómuy regular como es costumbre en él y realizó un gran registro terminando laprueba en 1h:34' aproximadamente. Por detrás el gran grupo y otro poquito por detrás elGran Juli con Torriator, y aún un pelín más por detrás la incombustible Pilarquien días antes de la carrera se encomendó a Santa Ursula para que laorientase en el ritmo que debía llevar y como si de un milagro se tratara, nose desvió ni un segundo de lo que le dijo su santidad. El gran Juli y yo estuvimos juntos hasta el kilómetro 10donde decidí irme en busca del grupo de papá Noel y sus renos, el cual tardé ¡¡5 kilómetros!! en podercazar, lo que demuestra la fuerza con la que corrían esos locos, pero noadelantemos acontecimientos, decíamos que el gran Juli y Torriator corríanplacenteramente sobre 5 minutos el kilómetro en el momento en que nos sucedióuna de las anécdotas de la mañana: llevaríamos escasos tres mil metros cuandocasualmente nos situamos detrás de un par de jovenzuelas, de las cuales unaempezó a despojarse de parte de su ropa dándosela a su compañera mientrasrecomponía su look de corredora popular, el gran Juli que está curtido en másde mil obras de la construcción, no pudo evitar soltar el clásico "como te sigasquitando ropa nos vas a hacer un striptease" a lo que Torriator su joven delfínañadió "y entonces no nos vamos a mover de aquí". Una de las jóvenes muchachasse giró y cuando vio a esos maduritos atractivos se debió poner tan nerviosaque no atinó a ver la señal de tráfico que se la acercaba amenazante, tal fueel golpe que se dio (ahora en serio, menos mal que no se golpeó con la cabeza)que salió lanzada un par de metros de distancia y se oyó a alguno decir "se hamatao". La muchachita pudo proseguir la carrera avergonzada por la lechepública que se había dado, la señal pasó de estar perpendicular a estardiagonal al suelo y el Gran Juli y Torriator siguieron la carrera como pavosreales después de ver el efecto que causaban entre el público femenino de laprueba. Como aventuraba antes, en el kilómetro 15 pude reunirmecon papá Noel y sus renos, los cuales marchaban raudos y veloces hacia la metabajando a cada kilómetro el ritmo (4'45", 4'44", 4'40", 4'35", 4'30" y unosincreíbles 4'15" finales). Antes, por el kilómetro 10 sufrimos la única baja dela batalla y es que las hernias de Javi dijeron que aquí estaban ellas yobligaron a retirarse al valiente mecánico de la Asociación. Losdel grupo me contaron que justo 2 kilómetros antes de cazarles ocurrió otraanécdota la cual paso a relataros lo mejor posible: andaba el grupo corriendotranquilamente cuando al paso del kilómetro 13 preguntó Capi en voz alta "¿quékilómetro es este?" a lo que uno ajeno al grupo que por allí marchaba dijo "eltrece", a lo que Capi respondió "agárramela a ver si me crece", en esto Juanquique andaba muy cuco por ahí soltó en voz alta el clásico "me c… en tu p… madre"y Capi sin mirar y sin saber quien era dijo "pues no haber respondido" y denuevo Juanqui gritó: "cinco legionarios me desayuno yo todos los días" y nicorto ni perezoso Capi se fue a por el iluso que le había dicho lo de trece ypor momentos se mascó la tragedia, cuando llegó a su altura le susurró "¿tu hasestado en la legión?" y el chaval tembloroso le respondió "no, no, yo he estadoen artillería" y ya para zanjar la cuestión Capi contestó "ah, bueno" y graciasal cielo ahí terminó todo. Varios kilómetros después se enteró de todo y ahíempezaron a aparecer algunas risas entre los miembros de la expedición. Al final y tras un último kilómetro casi al sprint, elgrupo de papá Noel consiguió lo que venía buscando que no era otra cosa mas quelos debutantes terminaran por debajo de 1:40' su primera media, algo que seconsiguió holgadamente por más de 20 segundos, por lo que todos los miembrosdimos por bueno tanto sufrimiento. La mañana terminó con casi todos los miembros de laexpedición disfrutando de unas agradables cervezas con sus hermosos pinchos enel bar del Popy y lo único que me falta por añadir es que por mañanas comoestas merecen la pena los sufrimientos que nos metemos en los entrenamientos. Bueno pues esta ha sido mi kronigetafeitor de la media,la que yo corrí y espero que os haya merecido la pena perder un par deminutillos leyéndola. Ya sabéis, si queréis más tendréis que esperar a lakronisevilleitor del día 13 de febrero. Torriator 2011. |
Cronica del medio Maraton de Getafe
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