El dorsal



Los dorsales con sus imperdibles se entregarán el sábado 17 de 11,00 h. a las 14,00 h. y de 17,00 h. a 19,00 h. en el Pabellón tal y cual. Los dorsales deben colocarse obligatoriamente en el pecho, sin recortar, manipular ni doblar, debiendo ir bien sujetos con los imperdibles.


¡NO SE ENTREGARÁN DORSALES EL DÍA DE LA CARRERA!


-Eh sin dorsal no se puede correr. -me grita un juez de atletismo.


-No es que ha llegado tarde.


A veces puede ser útil llevar el móvil o es imprescindible comunicarse bien.


Me apuntó un colega a la espada toledana y me recogió el dorsal. Que favor mas grande me hizo. Llegué una hora antes fui a todos los sitios a preguntar. -Ya han recogido tu dorsal.


-¿Pedro has visto a Pavón?


-¿Jesús has visto a Pavón?- si estaba allí hace un rato calentando. Yo también me voy calentando...


5´antes de la hora anunciada nos encontramos-¿Dónde está mi dorsal? -en el coche. -como no te veía, lo he llevado con el chándal- Sprint al coche. Hace frío, no atino con los imperdibles. Los altavoces cantan la salida inminente.
Salimos volando a la salida, yo con el dorsal en la mano, faltan 50 metros y pum. Les enseño el cilindro blanco que llevo en la mano. Los jueces sorprendidos consienten. No necesitamos acelerar pero con el arreón inicial, nos cuesta alcanzar al último corredor; todo el estadio, a mi amigo le noto cabreado, no corre bien del disgusto. Me tengo que esforzar por enlazar... -Vamos- cuándo hemos enlazado se anima y recupera las fuerzas. Se lanza a adelantar con esa zancada elegante que tiene. Yo estoy exhausto(¡Anda y que te den!)


Al final quedó en una anécdota, no se si alguien tuvo la culpa, ni si me ha perdonado aún. Pero no vuelvo a tener problemas con el dorsal nunca más.

El diccionario dice que es el número que lleva el atleta detrás Los organizadores insisten en llevarlo delante para tener una referencia para jueces y asistentes en el reparto de bebidas hidratantes o reparto de la bolsa del corredor. Así que amigos que no habéis satisfecho la inscripción no hagáis fotocopias, ni os enfadéis si algún asistente os recrimina con energía porque esa bebida o camiseta tiene dueño. Pertenece a un corredor que ha pagado una inscripción y está luchando contra si mismo y ese es su premio. Así lo ha elegido él y tú esta vez has decidido no seguir ese camino.

Así debería ser pero que te digan, en la recogida de dorsales delante de tu familia- Eh Jesús, ves este dorsal, miralo bien porque mañana en la carrera no lo vas a ver. Solo vas a ver mi.. . Espalda... Eso no tiene precio.